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Publicado el 14 de Agosto de 2009
Esta semana elegí un tema muy controversial, pero como siempre digo
la historia y los grandes negocios no los hacen los cobardes, si yo
predico que para triunfar en la vida y en los negocios hay que ser auténtico y honesto, debo dar el ejemplo y seguir escribiendo de los temas que considero importantes para lograr alcanzar una sociedad más justa. Todo ello con el deseo genuino de poder abrirles los ojos a muchos ciudadanos del mundo que, en mi opinión, viven confundidos.
El próximo 20 de Septiembre, el artista Juanes dará un concierto en Cuba, supuestamente por la paz; creo que es el mismo concierto que dio en la frontera entre Venezuela y Colombia en Marzo, en el cual se sabe que invitó al Presidente Chávez, pero no al Presidente Uribe y recordemos que fue por la paz. A manera de coincidencia, desde que terminó ese concierto, Chávez quiere atacar a Colombia prácticamente todos los días y está buscando cualquier pretexto para llegar a una guerra. Obviamente ese concierto fue un fracaso, pero yo estoy convencido de que Juanes tuvo buena intención y no se prestó al juego de Chávez.
Siguiendo la vida del espectáculo, conectado por una u otra razón a causas pacifistas, ahora se viene el segundo concierto que probablemente tenga el mismo resultado. Como en todo, hay mucha gente con opiniones a favor y otras en contra. Personalmente hoy estoy en una posición neutra, pero realmente con reservas. Hubiese sido más fácil escribir esta columna después del concierto, pero preferí adelantarme y dar mi opinión, después del evento sabremos cuál de las siguientes respuestas fue la correcta, y si Juanes hizo bien o mal al ir a Cuba.
¿A quién beneficia este concierto? Las respuestas pueden ser dos. La primera: a Juanes y al gobierno de Cuba. A Juanes porque este evento le dará la vuelta al mundo y es una excelente promoción de su música. Al gobierno, porque sigue demostrando que tiene apoyo de famosos y políticos y que les interesa su pueblo... Recordemos que en muchos países se mostrará este concierto, pero nunca muestran cómo viven los cubanos, cómo se alimentan, cómo los tratan en los hospitales, cómo los reprimen, cómo se les prohíbe la libre expresión o simplemente nunca mostrarían que en Cuba, si hay frigoríficos de carne, no son para los seres humanos, sino para alimentar a los perros o mascotas de la cúpula del gobierno.
El pueblo no cambiará su vida por dos horas de buena música, es como ponerle aire acondicionado a los cubanos en sus casas por dos horas y luego sacárselo, el daño puede ser mayor que el beneficio, porque uno no extraña algo que nunca tuvo.
No tengo el gusto de conocer personalmente a Juanes, pero de verlo en la televisión puedo deducir mediante su lenguaje corporal y verbal, que es una buena persona y con buenos sentimientos; pero con todo el respeto que me merece, debo decir que puede ser que esté confundido. Así como hay millones de latinos a mi parecer confundidos en América Latina, también hay cantantes y artistas famosos que lo están, y esa razón es la que más me motiva a escribir de estos temas cada vez que tengo la oportunidad, porque sin creerme el dueño de la verdad, analizo los acontecimientos y espero que el sentido común prevalezca sobre nuestras ideas y podamos juntos, al compartir opiniones, mejorar el futuro de la comunidad hispanoparlante en el mundo.
La segunda respuesta, sería: que este concierto beneficiará a Juanes, al pueblo cubano y a todos los que amamos la democracia alrededor del mundo. ¿Cómo se lograría esto? 1. Viendo y escuchando a Juanes en el escenario pidiendo libertad para los presos políticos y para todos los cubanos que viven presos en la isla. 2. Y aunque como dice el dicho, lo cortés no quita lo valiente, en este caso la cortesía de no ver a Juanes saludar y estrechar la mano de los Castros y sus bandidos. El simbolismo del gesto tiene en mi mente un valor especial. De hacerlo, yo le preguntaría a Juanes: ¿Tú le darías la mano a un violador de menores o a un secuestrador? Seguramente diría que NO, entonces ¿por qué darle la mano a un Castro? Estas son todas suposiciones, pero después del concierto sabremos cuál de las respuestas fue la correcta.
Yo sueño con ver a Juanes pedir libertad para los cubanos, de hacerlo, tendrá mi reconocimiento y mi respeto por el resto de mi vida y sin duda pasará a la historia como un héroe para muchos. ¿Ahora entiende por qué dije que estaba en una posición neutra? Si bien estoy predispuesto a ver o no ciertos gestos de cortesía humana entre las personas, no puedo juzgar a alguien antes del juicio, y esperaré a ese día para dar mi veredicto. Para finalizar le quiero enviar un mensaje a Juanes:
Estás yendo a un país que tiene a sus ciudadanos sordos y mudos hace más de 50 años, ¿tú crees que podrán disfrutar tu música? Y recuerda que las primeras 20,000 personas que estarán gritando a tu lado, serán seguramente empleados del gobierno o cubanos obligados a mostrar felicidad y alegría a cambio de un pedazo de pan o un poco de arroz. Tienes una oportunidad única, y espero la aproveches. Mucha suerte y espero después del concierto poder escribir una columna para darte las gracias en nombre de millones de personas de bien, por la ayuda brindada a nuestros hermanos cubanos.
“Solo cuando asumimos quienes somos, es que empezamos a vivir como nos merecemos”.
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